El asma es una enfermedad crónica de los pulmones que se da por la inflamación e hiperactividad de las vías respiratorias. Esto provoca episodios de dificultad para respirar, tos, sensación de opresión en el pecho y, a veces, silbidos al respirar. Los síntomas pueden variar de leves a graves y pueden cambiar a lo largo del tiempo.
Existen diferentes tipos de asma. El asma grave es aquella en la que los síntomas son intensos y difíciles de controlar, incluso con el uso adecuado de medicamentos. El asma eosinofílica es una forma especial de asma donde las crisis están relacionadas con un aumento de células llamadas eosinófilos en la sangre y en las vías respiratorias, lo que provoca una inflamación más significativa.1